QUINDIM


Esta es una receta de un postre brasileño que encontré en la web de "Directo al Paladar" y me decidí a prepararlo porque tenía una bolsa de coco rallado en la despensa y es un sabor que me encanta.
Me ha parecido riquísimo, es puro coco, eso sí os tiene que gustar el dulce porque este postre lo es y mucho. La receta lleva muchísimas yemas y las claras, ahí las tengo congeladas en la nevera y es probable que mi próximo postre lleve una cantidad desmesurada de claras para compensar. Aquí no se tira nada, en algo se tiene que notar que soy catalana por un lado y de raíces gallegas por el otro; ambas autonomías con fama de tener el puño un poco cerrado de más aunque aprovecho para reivindicar que ese estereotipo no es demasiado acertado, por lo menos en mi entorno.
Al grano, os dejo la receta que me voy por los cerros de Úbeda...


Ingredientes:

- 18 yemas
- 500 g. de azúcar
- 250 g. de coco rallado
- Mantequilla para engrasar el molde y azúcar para espolvorear el molde

Elaboración:

Pasamos las yemas por un colodor para evitar grumos y mezclamos bien con el azúcar, añadimos el coco y seguimos mezclando.
Volcamos la mezcla en un molde que habremos engrasado con mantequilla y espolvoreado generosamente con azúcar, tapamos con papel de plata y dejamos reposar una hora.
Introducimos el molde en el horno previamente precalentado a 200º  sobre la bandeja que tendremos con un par de dedos de agua caliente para que se vaya cociendo al baño maría.
Tarda una hora y cuarto aproximadamente en cocinarse. Probaremos con un palillo si el postre está hecho, ya sabéis, si sale seco es que ya lo tenemos listo.
Desmoldamos con cuidado y listo.


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